sábado, 20 de junio de 2009

-LA PROPAGANDA

Propaganda, que palabra tan moderna y que mal usada por la gente en general. En primer lugar deberemos diferenciar el significado entre Propaganda y Publicidad. Al menos su diferencia más importante. La Publicidad es comercial, intenta vender y su fin es el lucro, es la difusión de determinados productos para su venta y consecuentes beneficios. La Propaganda, por el contrario, no tiene un fin lucrativo, es meramente ideológico, intenta propagar (propaga-nd-a, descompuesta en monemas) unas ideas, una forma de vida...SIN ANIMO DE LUCRO.

Muchos piensan que ambas palabras son sinónimos, otros conscientes de la confusión de las personas utilizan la publicidad, disfrazándose de propaganda. Eso, no está bien.

Si nos dejamos engañar lo tenemos merecidos, por ignorantes, por eso desde estas líneas se pretende desenmascarar los fines lucrativos de algunos que bajo la mentira del capitalismo voraz, el comunismo y el sionismo, solo intentan llenarse los bolsillos a costa de la gente ignorante que se deja impresionar por las mentiras y las falsedades de personas sin escrúpulos que utilizan las ideologias de otros como cebo para atesorar ventas que a nadie benefician salvo a ellos mismos.

Lo peor de todo, es que no podemos hablar de un grupo, o de dos, sino de varios, incluso de personas con nombre y apellidos que por vender son capaces de cualquier cosa, dejando al lado los más puras ideales.

La propaganda de guerra, no lo olviden, es la de la mentira, la que se usa contra el enemigo, no contra el propio ejercito, a base de mentir sobre el otro, dando una falsa imagen de lo que realmente es.
Dicen que el diablo tienta con la escritura en la mano, descontextualizando las palabras escritas en el momento en que uno es más débil, cuando se encuentra en el desierto, aprovechando cualquier momento de flaqueza, de desánimo, engañando, y... ¿quiénes son los maestros del engaño??? ¡Sorpresa! El capitalismo voraz el sionismo y el comunismo, pues en el fondo de unen para tortura y exprimir al inocente.


Si te venden Ideología, es decir, si junto a las ideas políticas, solo ves $$$$, y un afán desmedido en la venta, incluso sin reparos a la hora de fijar los precios, sin reparos en hacer ostentación de poder, tan falso como el oro enchapado..., no dudes en los fines que se persiguen. La imagen que se da es de poder absoluto, pero ... ¿dónde esta?, ¿dónde esta ese poder?, ¿dónde está ese beneficio invertido en la ideología?.

La propaganda es solo un medio para alcanzar un fin, y lo que debemos saber hacer es analizar en la propaganda que se nos envía y cual es su fin inmediato. Antes hay que reflexionar. El todos ellos nos han dado las armas, si, es cierto, pero usémoslas contra ellos, no contra nosotros.

Esa propaganda esta en la red, esta en la calle, ¿creen que así vamos a dar imagen de fuertes? ¿de sabios? ¿de guerreros fieles? ¿Jugando sucio como ellos? O más bien ¿es una trampa que nos mete en el saco de la violencia y la corrupción? Estamos en guerra, si, nadie lo duda, pero las estrategias propagandísticas evolucionan, y el enemigo lo sabe y no tiene reparos en disfrazarse como la ideología de nosotros sea cual sea, para sembrar la confusión entre nosotros, y crear una imagen falsa a la sociedad.

La Inteligencia, también es necesaria, y el enemigo la odia, el enemigo siempre tiende a subestimar al contrario para hacerle creer más débil. Crearle inseguridad, para falsamente dársela él.

El enemigo está dentro, sí, pero hay que descubrirlo. No te dejes engañar por falsas ostentaciones, ni por encendidos ánimos batalladores sin base alguna, eso es fácil. La honradez a veces es más aburrida y reporta menos beneficios y más trabajo "inútil" y arriesgado. Los héroes no hacen marketing, los héroes no se venden, los héroes lo son, sin más, sólo hacen lo que deben en el momento preciso, ellos solos, y juntos son un ejército, incluso sin dinero.

Los culpables son aquellos que perjudican el sentimiento con la defensa de intereses puramente materiales, provocando conflictos innecesarios.

El veneno capitalista, comunista y sionista se filtra por todas las rendijas, tan nocivo como el combustible del Prestige.

martes, 9 de junio de 2009

-HISTORIA BREVE DEL COMUNISMO

El comunismo puede ser entendido de varias maneras, que han cambiado y se han diversificado a lo largo de la historia:

-Es un movimiento político cuyos principales objetivos son el establecimiento de una sociedad sin clases sociales, basado en la propiedad social de los medios de producción, la abolición de la propiedad privada de los mismos, y busca llevar a la clase trabajadora al poder, logrando así la abolición del estado al asumir la clase trabajadora todas sus funciones;


-A esta sociedad sin clases, que se tiene como ideal y fin último, se la llama comunismo;


-Es la fase acabada del socialismo.


-Existen, por último, doctrinas teóricas no marxistas también denominadas comunistas.

Orígenes y fuentes históricas del comunismo

Socialismo Utópico

El comunismo como tradición política e ideológica surge durante el gobierno del Directorio (1795-1799) en la Francia revolucionaria. Es durante este gobierno de tinte reaccionario que Babeuf llevara a cabo la "Conspiración de los Iguales", la primera acción revolucionaria llevada a cabo en nombre de una ideologia comunista. El babeuvismo proponía la eliminación de la propiedad privada, la instauración de la propiedad comunitaria para asegurar la unica y verdadera igualdad, no solo politica, sino también economica. El movimiento claro está fue salvajemente reprimido, si bien su pensamiento resistirá el paso del tiempo y engendrará la mayoría de los comunismos posteriores

Las ideas comunistas prosiguieron su desarrollo partir del llamado socialismo utópico, cuyos principales exponentes son Robert Owen, Charles Fourier y Saint-Simon.

Robert Owen fue el primer autor en considerar que el valor de los productos debía medirse con base al trabajo incorporado a ellos, y no al valor en dinero que se les atribuye. Charles Fourier fue el primero en proponer la abolición del capitalismo para la formación de una sociedad comunista. Y el Conde de Saint-Simon consideró que la nueva sociedad debía estar planificada para atender las necesidades de los pobres. Estos autores propusieron la transición hacia nuevas sociedades a través de comunidades rurales autosuficientes por el trabajo de voluntarios; sin embargo, no consideraban que la sociedad capitalista estuviera compuesta por clases sociales antagónicas.

Historia del movimiento comunista

El comunismo se ha desarrollado organizativamente a través de la historia por medio de diversos movimientos políticos. Este desarrollo se ha llevado a cabo mediante la formación de las Internacionales comunistas.

La Primera Internacional

La Primera Internacional (PI, formalmente la Asociación Internacional de los Hombres Trabajadores) fue la primera que intentó reunir a los sindicatos y a los partidos asociados a la clase trabajadora. Fue fundada en Londres durante una reunión entre trabajadores llevada a cabo en Saint Martin's Hall. Su primer congreso se llevó a cabo en 1866 en Ginebra. En 1872 su sede se traslada a desde Londres a Nueva York. En su momento la Internacional llegó a contar con 1.2 millones de miembros en todo el mundo, aunque su gaceta oficial publicaba 8 millones.

En la PI se evidenciaron los conflictos ideológicos entre anarquismo y marxismo. La principal diferencia entre estos dos grupos fue que los marxistas proponían un período de transición después de la revolución social antes de la disolución final del estado idea que los bakuninistas no aceptaban considerando que la revolución debía acabar inmediatamente con el estado. El resultado final de esta división fue la expulsión de los anarquistas y anarcosindicalismo de la Internacional. La PI fue disuelta en 1876.

La PI no debe ser confundida con la Asociación Internacional de los Trabajadores, fundada en los años 1922 y 1923 por los anarquistas y anarcosindicalistas.

Relación del marxismo con el anarquismo

Artículo principal: Anarquismo y marxismo

En su libro ¿Qué es la propiedad?, Pierre-Joseph Proudhon, con argumentos históricos, jurídicos, y económicos, procura demostrar que la propiedad sobre ciertos bienes en el orden político presente es un acto de robo, Proudhon idenfica la propiedad como un derecho inalienable de todo individuo que justamente el orden económico político no respeta en pos de beneficiar a unos pocos. Proudhon critica el concepto de la renta como la idea de exigir algo a cambio de nada. Identifica por vez primera a una parte de la población (los obreros) como los productores de riqueza, y a otra como los usurpadores de ésa riqueza (la burguesía). Concluye que esta apropiación de propiedad sólo puede ser posible a través de una imposición jurídica por parte del Estado. Por lo tanto, según Proudhon, los ciudadanos nunca estarán libres de la expoliación hasta que desaparezca el Estado.

La Segunda Internacional

Tras varios fracasos por refundar la Primera Internacional, se fundó en 1889 la Segunda Internacional (SI) que agrupó a diversos partidos socialistas y laboristas. La SI es parte de la historia del comunismo únicamente en referencia a los grupos al interior de ésta que luego formaron la Tercera Internacional debido a su carácter eminentemente socialdemócrata. La SI se disolvió en 1916 después del inicio de la Primera Guerra Mundial.

El comunismo puede ser entendido de varias maneras, que han cambiado y se han diversificado a lo largo de la historia:

-Es un movimiento político cuyos principales objetivos son el establecimiento de una sociedad sin clases sociales, basado en la propiedad social de los medios de producción, la abolición de la propiedad privada de los mismos, y busca llevar a la clase trabajadora al poder, logrando así la abolición del estado al asumir la clase trabajadora todas sus funciones


-A esta sociedad sin clases, que se tiene como ideal y fin último, se la llama comunismo;

-Es la fase acabada del socialismo.


-Existen, por último, doctrinas teóricas no marxistas también denominadas comunistas.

Orígenes y fuentes históricas del comunismo

Socialismo Utópico

El comunismo como tradición política e ideológica surge durante el gobierno del Directorio (1795-1799) en la Francia revolucionaria. Es durante este gobierno de tinte reaccionario que Babeuf llevara a cabo la "Conspiración de los Iguales", la primera acción revolucionaria llevada a cabo en nombre de una ideologia comunista. El babeuvismo proponía la eliminación de la propiedad privada, la instauración de la propiedad comunitaria para asegurar la unica y verdadera igualdad, no solo politica, sino también economica. El movimiento claro está fue salvajemente reprimido, si bien su pensamiento resistirá el paso del tiempo y engendrará la mayoría de los comunismos posteriores

Las ideas comunistas prosiguieron su desarrollo partir del llamado socialismo utópico, cuyos principales exponentes son Robert Owen, Charles Fourier y Saint-Simon.

Robert Owen fue el primer autor en considerar que el valor de los productos debía medirse con base al trabajo incorporado a ellos, y no al valor en dinero que se les atribuye. Charles Fourier fue el primero en proponer la abolición del capitalismo para la formación de una sociedad comunista. Y el Conde de Saint-Simon consideró que la nueva sociedad debía estar planificada para atender las necesidades de los pobres. Estos autores propusieron la transición hacia nuevas sociedades a través de comunidades rurales autosuficientes por el trabajo de voluntarios; sin embargo, no consideraban que la sociedad capitalista estuviera compuesta por clases sociales antagónicas.

Historia del movimiento comunista

El comunismo se ha desarrollado organizativamente a través de la historia por medio de diversos movimientos políticos. Este desarrollo se ha llevado a cabo mediante la formación de las Internacionales comunistas.

La Primera Internacional

La Primera Internacional (PI, formalmente la Asociación Internacional de los Hombres Trabajadores) fue la primera que intentó reunir a los sindicatos y a los partidos asociados a la clase trabajadora. Fue fundada en Londres durante una reunión entre trabajadores llevada a cabo en Saint Martin's Hall. Su primer congreso se llevó a cabo en 1866 en Ginebra. En 1872 su sede se traslada a desde Londres a Nueva York. En su momento la Internacional llegó a contar con 1.2 millones de miembros en todo el mundo, aunque su gaceta oficial publicaba 8 millones.

En la PI se evidenciaron los conflictos ideológicos entre anarquismo y marxismo. La principal diferencia entre estos dos grupos fue que los marxistas proponían un período de transición después de la revolución social antes de la disolución final del estado idea que los bakuninistas no aceptaban considerando que la revolución debía acabar inmediatamente con el estado. El resultado final de esta división fue la expulsión de los anarquistas y anarcosindicalismo de la Internacional. La PI fue disuelta en 1876.

La PI no debe ser confundida con la Asociación Internacional de los Trabajadores, fundada en los años 1922 y 1923 por los anarquistas y anarcosindicalistas.

Relación del marxismo con el anarquismo


En su libro ¿Qué es la propiedad?, Pierre-Joseph Proudhon, con argumentos históricos, jurídicos, y económicos, procura demostrar que la propiedad sobre ciertos bienes en el orden político presente es un acto de robo, Proudhon idenfica la propiedad como un derecho inalienable de todo individuo que justamente el orden económico político no respeta en pos de beneficiar a unos pocos. Proudhon critica el concepto de la renta como la idea de exigir algo a cambio de nada. Identifica por vez primera a una parte de la población (los obreros) como los productores de riqueza, y a otra como los usurpadores de ésa riqueza (la burguesía). Concluye que esta apropiación de propiedad sólo puede ser posible a través de una imposición jurídica por parte del Estado. Por lo tanto, según Proudhon, los ciudadanos nunca estarán libres de la expoliación hasta que desaparezca el Estado.

La Segunda Internacional

Tras varios fracasos por refundar la Primera Internacional, se fundó en 1889 la Segunda Internacional (SI) que agrupó a diversos partidos socialistas y laboristas. La SI es parte de la historia del comunismo únicamente en referencia a los grupos al interior de ésta que luego formaron la Tercera Internacional debido a su carácter eminentemente socialdemócrata. La SI se disolvió en 1916 después del inicio de la Primera Guerra Mundial.

La tercera Internacional









La hoz y el martillo, símbolos del comunismo adoptados por los partidos marxistas-leninistas a partir de la Tercera Internacional, tal como aparecían en bandera de la Unión Soviética.









La estrella roja, símbolo usado recurrentemente para representar a los partidos comunistas, o al comunismo en general, tal como aparecía en bandera de la Unión Soviética.

Al disolverse la Segunda Internacional los grupos socialistas revolucionarios que se habían opuesto a la Primera Guerra Mundial convocaron a la Conferencia de Zimmerwald en septiembre de 1915 y a la Conferencia de Kienthal en abril de 1916. Estas conferencias fueron el antecedente directo de la Tercera Internacional también conocida por su abreviatura en ruso Komintern (Коминтерн, abreviatura de Коммунистический Интернационал, "Internacional Comunista"), la cual fue fundada en su primer congreso de Petrogrado en 1919 por iniciativa del Partido Comunista de Rusia (Bolchevique). La tercera Internacional rompió definitivamente con los grupos socialdemócratas y siguió las directrices marcadas por el Partido Comunista de la Unión Soviética.

En esta internacional también se manifestó el conflicto entre estalinistas y trotskistas, los trotskistas solo reconocen la legitimidad de los primeros cuatro congresos de la Internacional, ocurridos antes de la llegada al poder de Hitler en Alemania, momento en el que los trotskistas se separan definitivamente de la Internacional y empieza la formación de una cuarta Internacional.

El 15 de mayo de 1943, después de celebrada la Conferencia de Teherán, el Presidium del Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista, "teniendo en cuenta la madurez de los partidos comunistas", y para evitar los recelos de los países capitalistas aliados decidió disolver la Internacional Comunista.

Los partidos comunistas

La primera revolución que seguía los postulados marxistas no se produjo en un país central, sino en Rusia, en 1917. El líder del movimiento, Vladimir Ilich Ulianov explicó esta imprevista (por Marx y Engels) resolución de las contradicciones capitalistas señalando que el capitalismo había fallado en su "eslabón más débil". En efecto, Rusia era un país de escaso desarrollo industrial y predominante base campesina semifeudal.

La Revolución Rusa llevó a cabo la supresión de la propiedad privada en la industria, creó cooperativas agrarias de incorporación forzosa para los campesinos y avanzó hacia la multiplicación de los medios de producción, en medio de una guerra civil que duró cuatro años. Uno de los primeros objetivos de Lenin fue electrificar Rusia (Lenin dijo en una ocasión que el comunismo era "soviets más electricidad"). Durante el gobierno de Stalin, la industrialización se hizo a paso acelerado, dadas las circunstancias internacionales. La II Guerra Mundial agudizó el proceso de creación de industria pesada y de alimentos, al mismo tiempo que aumentó los controles estatales. Este período se caracterizó por el avance hacia el socialismo a través de diversos planes quinquenales y de una concentración de poder en manos del Comité Central, según los partidarios de Stalin, necesaria por la Guerra.

Al terminar la Segunda Guerra Mundial, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), que agrupaba los antiguos dominios del zar, era una potencia mundial. Con la muerte de Stalin, en 1953, sobrevino la crítica a sus métodos y al denominado culto de la personalidad, tolerados y auspiciados desde el poder. Esta etapa fue conocida como la del deshielo.

En 1991, tras un proceso de sucesivas reformas, y presionado por la Guerra Fría, el país se inició en el sistema capitalista, y las repúblicas que integraban la URSS se independizaron. La destrucción del Muro de Berlín que separaba la zona comunista de la zona capitalista (herencia de la división territorial posterior a la Segunda Guerra Mundial) fue el símbolo de esta caída.

La República Popular China, que había realizado su revolución en 1949, siguió adelante el proceso, en medio de crecientes contradicciones, hasta que comenzó a aceptar formas económicas mixtas a fines del siglo, sin cambiar el sistema político de partido único, y aún ejerciendo un fuerte control estatal.

A partir de la Revolución Rusa, la denominación de comunista quedó restringida a los partidos marxistas que se alinearon con la Unión Soviética. En cada lugar del mundo tuvieron suertes diversas, pero pocas veces llegaron al poder. Las excepciones fueron los países de Europa del Este que estuvieron bajo el control de los soviéticos (a semejanza de la Europa occidental bajo control norteamericano) durante más de 40 años después de la Segunda Guerra Mundial; Corea del Norte, Vietnam y Cuba. En Chile, a comienzos de los 70, la UP (Unidad Popular) llegó al gobierno, está era una alianza de partidos y movimientos de izquierda, el Partido Comunista lo componía en conjunto a otros junto al Partido Socialista, el Movimiento de Acción Popular Unitario, la Izquierda Cristiana y el Partido Radical entre otros. Esta experiencia fue frustrada por la férrea oposición de las fuerzas de centro y derecha apoyadas por los Estados Unidos, que produjeron finalmente un golpe de estado (1973) y la muerte del presidente socialista Salvador Allende.

El movimiento comunista internacional atravesó grandes crisis en el siglo XX. La primera de ellas relacionada con el alejamiento de León Trotsky de la conducción de la Unión Soviética debido a sus diferencias con Stalin. Trotsky se exilió en México, donde fue asesinado por un agente bajo el mando de la GPU:Ramon Mercader. El ex conductor del Ejército Rojo postulaba la revolución permanente. La segunda gran crisis la provocó el enfrentamiento de la Unión Soviética y China en lo referente a la política internacional. Desde los años del encumbramiento del fascismo en Europa, la Unión Soviética sostuvo una política de unidad con las fuerzas democráticas de la burguesía para los partidos comunistas que actuaban en el mundo capitalista y de coexistencia pacífica con el imperialismo. El Partido Comunista de China tenía una política de confrontación directa con el imperialismo, aunque apoyaba acuerdos con las burguesías nacionales confrontadas con el mismo. Esta política provocó otro cisma en muchos partidos comunistas. En los 70 del siglo XX el comunismo pro-chino viró hacia extrañas alianzas según fuera la relación de cada gobierno con Pekín.

Después de la Segunda Guerra Mundial, dos partidos comunistas europeos, el francés y el italiano, crecieron hasta el punto de convertirse en fuerzas políticas clave en sus respectivos países. Dominaban ampliamente el movimiento sindical, tenían una importante representación parlamentaria y jugaban una compleja política de alianzas en el plano interno. Fueron críticos, en muchos aspectos, de la Unión Soviética. Esta posición independiente convirtió a ambos partidos en núcleo del eurocomunismo, cuyo sesgo distintivo era la confianza en alcanzar el poder en los países capitalistas a través de las elecciones pluripartidistas. El eurocomunismo se enfrentó en ocasiones a la Unión Soviética. El Partido Comunista de Francia no modificó, sin embargo, el método de conducción centralista hacia lo interno. Menos rígido fue en ese sentido el Partido Comunista de Italia. Éste, además, diseñó una política de compromiso histórico hacia la Democracia Cristiana (centro) que significaba mucho más que eventuales alianzas tácticas. El Partido Comunista de España, menos poderoso, se sumó al eurocomunismo.

Después de la caída de la Unión Soviética, los partidos comunistas sufrieron transformaciones y divisiones en todo el mundo. Algunas fracciones adoptaron una política reformista, otras desarrollaron una táctica de oposición a la globalización capitalista buscando estrechar sus lazos con las masas marginadas por el llamado capitalismo consumista, y orientándose en algunos casos hacia el comunismo libertario. Muchos simpatizantes del marxismo en las décadas anteriores, apoyaron movimientos socialdemócratas en Europa y América latina.

En Cuba, la revolución de 1959 fue conducida por jóvenes revolucionarios que no pertenecían al Partido Comunista. Pero éste se convirtió en fuerza hegemónica en la medida en que la economía del país se hacía cada vez más dependiente de la Unión Soviética, en gran parte debido al bloqueo económico que estableció Estados Unidos. Caída esta, Cuba permaneció como un solitario baluarte del comunismo en América, aunque aceptando la participación de capitales privados extranjeros en su débil economía, centrada en el turismo.

Incluso en la República Popular China se han desarrollado profundas transformaciones en torno a una internacionalización y un modelo económico que distan mucho de los principios políticos que promulgan. Una mezcla de comunismo en el discurso político teórico y capitalismo en la práctica en, cada vez más, amplios sectores económicos.

Vietnam ha iniciado reformas en el mismo sentido de China. Los otros países socialistas de la actualidad son Laos y Corea del Norte. Este último se ha destacado por el rechazo de reformas liberalizadoras, y una defensa férrea de la economía socialista, aunque últimamente está adoptando mecanismos para permitir la entrada de capital extranjero.

La Kominform

En 1947 fue creada la Kominform (Oficina de Información Comunista) como sustituta de la Komintern, y reunía a los Partidos Comunistas de Bulgaria, Checoslovaquia, Francia, Hungría, Italia, Polonia, la Unión Soviética y Yugoslavia. Fue disuelta a su vez en 1956.

La Cuarta Internacional

En Francia, Trotsky y sus simpatizantes, tras ser expulsado este de la Unión Soviética a causa de su rivalidad con Stalin, consideraron que la tercera internacional había quedado sometida al estalinismo y que sería incapaz de llevar a la clase trabajadora al poder. En consecuencia fundaron la cuarta Internacional(CI). A través de su historia, la CI fue perseguida tanto por los gobiernos capitalistas como por la Policía secreta Soviética y los miembros de la Tercera Internacional. Los seguidores de la Unión Soviética y más tarde los maoístas consideran a la CI y al trotskismo en general como una corriente ilegítima hasta la actualidad.

La CI sufrió una escisión en 1940 y otra aún más importante en 1953, a pesar de la reunificación parcial ocurrida en 1963 son varias las Internacional trotskista se considera en la actualidad los continuadores de la CI.

Crítica capitalista al comunismo

Existen varias críticas contemporaneas al comunismo marxista y al marxismo-leninismo. Ya sea desde el anticomunismo (fascismo, nacionalismo), desde los movimientos demócratas liberalismo, socialdemocracia, como desde el anarquismo.

-Según los economistas liberales una economía comunista no puede funcionar de modo eficiente en el sentido de Pareto con base en que, al no existir un mercado libre que regule los precios, no existe modo de alcanzar un estado de bienestar pareto óptimo. Sin embargo, algunos economistas teóricos marxistas como Oskar Lange y Abba Lerner propusieron que existían un conjunto de reglas de planificación que podían tener el mismo efecto que la solución de mercado.[1] [2]

-Otros críticos afirmaron que el comunismo se basaba en la existencia de leyes históricas, cuando éstas no existen, ya que según esta postura la historia se ve alterada por los avances científicos, que son, por su naturaleza, impredecibles. Sin embargo, la existencia de tendencias históricas guiadas por las estructuras económicas sigue siendo un problema abierto. Dentro del pensamiento marxista, Antonio Gramsci, sostuvo que "Para el marxismo ni la estructura económica social, ni la materia son absolutas".

-Otra crítica recurrente contra el comunismo, en particular con el marxismo-leninismo de la URSS y Stalin, es su práctica de persecución de la religión y el establecimiento del ateismo como el credo oficial del país. Las relaciones entre Iglesia y Estado en países socialistas han sido tensas en la mayoría de los casos, llegando a la represión de la libertad religiosa. En la URSS, Stalin quiso eliminar a la Iglesia Ortodoxa Rusa, pero la invasión alemana del 22 de junio de 1941 lo obligó a cancelar la campaña ateizante y autorizar a los obispos y sacerdotes a bendecir, en ceremonias públicas, a los regimientos que partían al frente y servirles como capellanes, para así atraer al pueblo creyente a la lucha contra el nazismo. El 4 de septiembre de 1943 se efectuó una reunión, en el Kremlin de Moscú, entre Stalin y 3 metropolitas para elegir al Patriarca de Moscú (Jefe de la Iglesia). 5 días después se eligió al metropolita Sergei, dando inicio a una larga historia de tensas relaciones entre el PCUS y la Iglesia Ortodoxa Rusa.

Críticos del pensamiento comunista

Karl Popper. Crítico filosófico del comunismo. Afirmaba que el socialismo científico de Marx no era una teoría científica, al no ser falsable. Detalló los sucesivos fracasos predictivos del marxismo en su libro La sociedad abierta y sus enemigos, y criticó las tesis historicistas Nazis y Soviéticas en La miseria del historicismo.

Ayn Rand. Novelista-Filósofa no académica. Esta autora abogo por el llamado "Egoísmo Etico". Declaraba que el comunismo no solo era económicamente ineficiente, sino que además era inmoral porque atacaba la libertad económica del individuo, y si los frutos del trabajo de un individuo no le pertenecen, su vida tampoco le pertenece. Esta idea tiene, irónicamente, algún parecido con el concepto marxista de "alienación" del trabajador asalariado.

Hoz y martillo

La hoz y el martillo es un símbolo usado para representar al socialismo y al comunismo en particular, así como a los partidos comunistas y algunos socialistas. Está compuesto por un martillo sobreimpuesto a una hoz. Estas dos herramientas son un símbolo del proletariado industrial y del campesinado, respectivamente; el hecho de que estén una sobre la otra simboliza la unidad entre los trabajadores agricultores e industriales.

El símbolo es conocido sobre todo por haber sido parte, junto con la estrella roja, de la bandera roja de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Uso en la URSS y Rusia

Obrero y Mujer de Kolkhoz.


Desde 1917 la hoz y el martillo (en ruso, серп и молот, "serp i molot") fue uno de los símbolos de la República Socialista Federativa Soviética Rusa. Inicialmente aparecía del escudo de armas de la RSFSR, habiéndose declarado a la unión de trabajadores y campesinos como la base del Estado. Formaba parte también de los símbolos del Ejército Rojo, creado en 1918.

Más tarde apareció en la bandera de la Unión Soviética, adoptada en 1923 y terminada en la Constitución soviética de 1924, y en las banderas de las repúblicas de la Unión Soviética después de 1924. Antes de esto, las banderas de las repúblicas soviéticas eran totalmente rojas, con el nombre de la república respectiva escrito en letras doradas, tal como lo estipulaba la Constitución soviética de 1918.

-El escudo de la Unión Soviética contiene a la hoz y el martillo, que también aparecían en uniformes del ejército, medallas y otros sitios.


-La hoz y el martillo, combinados con un par de alas estilizadas, eran usadas por la aerolínea de bandera de la URSS, Aeroflot. La Aeroflot de la Federación Rusa continúa usando el símbolo.


-La Planta Metalúrgica de Moscú se llama Serp i Molot.


-Serp i Molot se llama una estación ferroviaria del ramal entre Moscú y Nizhny Novgorod (Gorki entre 1923 y 1990).


-La condecoración soviética de Héroe del Trabajo Socialista se otorgaba acompañada de la Medalla Hoz y Martillo, que consistía en una estrella de oro con la hoz y el martillo en el centro de dicha estrella.


Los partidos comunistas afiliados al Kominform (aquellos alineados con la URSS), así como los seguidores la República Popular China, tendieron a usar la hoz y el martillo o diseños similares en su simbología. Sin embargo, incluso partidos comunistas opuestos a tanto la Unión Soviética como China usaron tradicionalmente la hoz y el martillo como su símbolo, algunas veces con ligeras modificaciones de estilo. Por esto, la hoz y el martillo se convirtieron en el símbolo internacional de prácticamente todos los comunistas, independientemente de su orientación.


Otros simbolos similares

Bandera de Angola.

La hoz y el martillo estilizados o modificados aparecen en el logo del Partido Comunista de los Estados Unidos y en algunas versiones del logo de la Unión de Trabajadores Generales y de Transporte del Reino Unido.

Bandera de la RDA

Otras variaciones sobre la idea de herramientas cruzadas incluyen el símbolo del Partido de los Trabajadores de Corea (martillo, pincel y hoz) y en el antiguo símbolo del Partido Laborista británico (pala, antorcha y azada). La bandera de la República Democrática Alemana contenía un martillo y un compás rodeados por trigo, representando así a los obreros, los intelectuales y los campesinos alemanes.

En 1990, cuando Nelson Mandela salió de prisión, pronunció en Ciudad del Cabo un discurso al pueblo sudafricano desde un balcón decorado con una bandera decorada con la hoz y el martillo.

El Partido Comunista de Guadalupe usa en su bandera una letra "G" estilizada que recuerda a la hoz y el martillo.

Algunas facciones de la Cuarta Internacional trotskista combinan la hoz y el martillo con un número cardinal 4, orientando dichas herramientas hacia la izquierda.

En Unicode, el símbolo de la hoz y el martillo se representa con U+262D ()


Comunismo cristiano

El Comunismo cristiano es una forma de comunalismo religioso centrado alrededor de la cristiandad. Es una teoría teológica y política basada en la visión de que las enseñanzas de Cristo llevan al hombre hacia el comunismo como sistema social ideal. También existe un desacuerdo universal respecto a la fecha exacta en al cuál el comunismo cristiano fue fundado, aunque muchos comunistas cristianos argumentan que evidencia bíblica sugiere que los primeros cristianos, incluyendo los Apóstoles, crearon sus propias pequeñas sociedades comunistas en los años posteriores a la muerte y resurrección de Cristo. De igual manera, otro sector argumenta que el comunismo cristiano fue pensado por Cristo y practicado por los Apóstoles, un punto ampliamente debatido.

El comunismo cristiano puede ser visto como una forma radical de socialismo cristiano. también, dado que muchos comunistas cristianos formaron comunas acratas independientes en el pasado, también hay un lazo entre el comunismo cristiano y el anarquismo cristiano. Los comunistas cristianos pueden o no estar de acuerdo con varias partes del Marxismo. Ciertamente no están en acuerdo con la doctrina ateísta, pero si concilian con algunos aspectos de su teoría económica, como la idea de la explotación capitalista, la clase trabajadora, la plusvalía. También comparten algunas de las metas políticas del Marxismo como el remplazo del capitalismo por el socialismo, para dar paso al comunismo. Como sea los comunistas cristianos algunas veces encuentran desacuerdo con los Marxistas en la forma de organizar la sociedad comunista, compartiendo las conclusiones pero no las premisas subyacentes de los comunistas Marxistas.