martes, 7 de diciembre de 2010

-JEFES MILITARES NOMBRADOS POR OBAMA TIENEN UN PASADO DE CORRUPCION

Investigación del Proyecto Censurado 2010


por Robert Parry*, Andrew Hughes, Allan Nairn, Roxana Tiron


       Los más altos responsables de la Defensa de los EEUU nombrados en sus puestos por el presidente Obama son los mismos que han cometido los peores crímenes y una enorme corrupción con el dinero público en las pasadas administraciones gubernamentales. Lo único que ha cambiado es el discurso, las costumbres siguen en el seno del poder. Lo más sorprendente es la indiferencia que ha acompañado el cierre de la investigación judicial sobre la desaparición de 3,400 millones de dólares de las cajas del Estado y sobre todo la promoción a cargos más elevados de estos mismos responsables implicados en la más gigantesca malversación de fondos de la historia.



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El vice-presidente de los EEUU, Joe Biden (a la izquierda), el Secretario de la Defensa Robert Gates (a la extrema derecha) y otros cargos militares estadounidenses escuchando al presidente Barack Obama en el Pentágono.

(Enero de 2009)

    
Al mantener el presidente Obama al republicano Robert Gatesen su puesto como Secretario de Defensa; Obama tomaba una decisión sin precedentes históricos en los Estados Unidos. Efectivamente, era la primera vez que una nueva administración presidencial mantenía en su cargo a alguien del gobierno anterior en un puesto tan importante. Gates fue un jefe militar de la administración Bush y en ese sentido un ejecutor clave de la última oleada de la guerra en Irak, después que reemplazó a Donald Rumsfeld, quien se mostró opuesto a la nueva escalada.

Los nombramientos de Obama en Defensa e Inteligencia beneficiaron a muchos de los peores elementos de la política de seguridad nacional de las últimas tres décadas. Estas decisiones y nombramientos contradicen además sus principales argumentos de campaña respecto una «inteligencia politizada» y «falta de transparencia». El currículum que vanagloria «décadas de experiencia» de estos jefes está lleno de faltas éticas, mentiras al Congreso y «conflictos de intereses» en la puerta giratoria que une al gobierno y al complejo militar-industrial.
Aunque Obama prometió mantener a los cabilderos fuera de los altos cargos gubernamentales, muchos nombramientos han beneficiado a ex lobbystas o ex consejeros de corporaciones que hacen negocios directamente con el Pentágono, y el nuevo Comisionado de Defensa William Lynn todavía no explica cómo desaparecieron 3.4 mil millones de dólares cuando fue interventor del Pentágono.
La carrera de Robert Gates refleja la puesta en marcha de posiciones neo-conservadoras y también le resta credibilidad al plan de Obama para un retiro organizado de las tropas de EEUU.
Su historial como oficial de inteligencia de carrera comenzó bajo Nixon. Pero, como indica la crónica del periodista Robert Parry [1], cuando ocupó altos cargos en la CIA en los años 80, durante la administración Reagan, desmantelo y anulo el concepto de inteligencia objetiva de la división analítica de la agencia de espionaje.
           En el reciente libro, “Failure of Intelligence: The Decline and Fall of the CIA” («Fracaso de la inteligencia: Decadencia y caída de la CIA»), el ex analista CIA Melvin A. Goodman describe a Gates como «el oficial jefe de acción que condujo la adaptación de la inteligencia para cumplir los deseos políticos de la Casa Blanca durante la administración Reagan». Como analista principal reportando directamente al director de la CIAWilliam Casey, Gates «dirigió el primer «sancochado» y «maquillaje» técnico institucionalizado de la CIA en los años 80, con un énfasis particular en hacer la inteligencia a la medida de la Unión Soviética, América Central y el sureste de Asia», aseguró Goodman, a fin de justificar el creciente gasto militar y la colaboración de EEUU en guerras sangrientas que fueron elementos centrales de la política exterior de Reagan.
La audiencia en el Congreso para la confirmación del puesto de Gates como director para la CIA de George H.W. Bush (padre) en 1991 escuchó a un flujo extraordinario de funcionarios de carrera de la CIA que contaron historias internas acerca de cómo este personaje había corrompido la producción de inteligencia.
           También hubo preocupación por el papel de Gates en los engaños al Congreso con respecto a las operaciones secretas Irán-Contras a mediados de los años ochenta, un obstáculo que impidió a Gates al más alto cargo en la CIA cuando murió Casey en 1987. Gates condujo la ayuda a Saddam Hussein durante la guerra de Irak-Irán, abasteciéndolo secretamente de armas químicas, armamento y equipos.
Gates también trabajo en la junta directiva de la Science Applications International Corporation (SAIC) - texto en francés)-, que declaró ganancias de 7.5 mil millones de dólares en 2005. SAIC estuvo involucrada en toda la recolección de inteligencia para la reconstrucción de Irak por cuenta del Pentágono.
El 21 de enero de 2009, Obama firmó y puso en vigor un decreto que fijó reglas éticas más rigurosas, al prohibir el ingreso a cargos gubernamentales a los cabilderos que habían hecho lobby durante los dos años anteriores.

Corrupción en el Pentágono
          Apenas dos días después, el 23 de enero, la Casa Blanca anunció que sus nuevas reglas éticas duras no se aplicarían al candidato a Subsecretario de Defensa William Lynn, quien fue vicepresidente sénior para operaciones y estrategias de defensa gubernamentales de la gigante industria de defensaRaytheon y estuvo registrado como lobbysta de esa misma corporación hasta julio de 2008.
Raytheon, la quinta compañía de defensa más grande de EEUU, vendió radares de misiles, sensores, municiones, sistemas espaciales y otras tecnologías al Ejército y a otras agencias gubernamentales por valor de 18 mil millones de dólares anuales [2].
El senador republicano por Iowa Charles Grassley se opuso fuertemente al nombramiento de Lynn aduciendo «prácticas consideradas muy cuestionables que obviamente no favorecían al interés público» mientras se desempeñó como contralor del Pentágono durante la administración Clinton.
En el ejercicio fiscal 1999, el Departamento de Defensa reportó la desaparición de 2.3 billones (millones de millones) y en el año fiscal 2000 el mismo departamento divulgó la ausencia de otros 1.1 billones.
En total se «perdieron» 3.4 millones de millones de dólares del contribuyente, todo esto bajo el ojo vigilante del mismo William Lynn que ahora pasó a través de la puerta giratoria que une al Departamento de Defensa y el Complejo Militar-Industrial de Estados Unidos [3].
            Como Director Financiero del departamento de Defensa, Lynn fue responsable de toda la administración e información presupuestaria. También fue responsable de la publicación «revisada» de los estados financieros que no pudo hacer durante el ejercicio del cargo y que desde entonces no se han publicado. Robert Hale también ha sido nuevamente designado como Subsecretario de Defensa (contralor), después de servir como secretario auxiliar de la Fuerza Aérea en el papel del interventor financiero entre 1994 y 2001.
También fue responsable, junto con Lynn, de la gestión de los fondos del Departamento de Defensa. Hale también es un «Gerente Financiero Certificado de Defensa» especializado en adquisiciones y ésta es una conexión particular con el ComplejoMilitar-Industrial.
El escritor Andrew Hughes señaló que «estas dos personas designadas han perdido bastante dinero del contribuyente como para financiar cuatro veces el programa de estímulo a la economía de Obama y ahora están, de nuevo, como responsables de supervisar cómo maneja sus apropiaciones el Departamento de Defensa».

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El atentado ocurrido el 11 de septiembre de 2001 en el Pentágono no fue dirigido contra la Oficina del Secretario de la Defensa. El blanco se situó en unas oficinas adyacentes, ala opuesta en dicho edificio. La explosión destruyó los archivos financieros y mató a los controladores financieros encargados de identificar a los beneficiarios de las malversaciones más importantes de fondos públicos de la historia.

Engaños al Congreso

        El almirante Dennis Blair, seleccionado por Obama para dirigir la Inteligencia Nacional, que supervisa a las 16 agencias de inteligencia (incluida la CIA), fue comandante de las fuerzas militares en el Pacífico durante Clinton [4]. 
En ese desempeño tuvo un papel bochornoso durante la ocupación de Timor Oriental por parte de Indonesia en 1998, después de la caída del dictador Suharto, quien fue apoyado por EEUU.
En 1999, cuando los militares indonesios aterrorizaron a la población para frustrar las reformas democráticas, el departamento de Estado de EEUU y Clinton enviaron a Blair a exigir que pusieran fin a las masacres del general indonesio Wiranto.
En vez de eso, el almirante Blair informó falsamente al general que tenía el apoyo constante de EEUU. El gobierno extendió su respaldo a las atrocidades. Blair entonces le mintió al Congreso, informando que en la violencia solamente estuvo involucrada una pequeña unidad, cuando en los hechos los altos mandos de los militares indonesios realizaban secuestros, masacres y torturas. 
        Blair esencialmente estuvo al lado del general Wiranto en la matanza de civiles indonesios, en contra del conocimiento y las órdenes del Congreso de EEUU. Blair es uno de los miembros de la Comisión Trilateral (véase el tema Nº 22).
Estuvo en el directorio de Earl Dodge Osborne (EDO) Corporation, que es un subcontratista para el programa del nuevo avión de combate F-22 Raptor. También prestó servicios en la directiva de Tyco International, que fabrica pequeños componentes electrónicos usados por los subcontratistas del F-22 y otras piezas para los militares, y de Tridium, compañía de satélites.
En 2006 Blair tuvo que dimitir como presidente del Instituto para el Análisis de la Defensa (IDA, por su sigla en inglés) debido a «conflictos de intereses». El IDA evaluaba para el Pentágono el programa del F-22.
El ex general de cuatro estrellas James L. Jones fue designado como cabeza de la Agencia de Seguridad Nacional, para servir a las órdenes de Blair. Jones no sólo fue comandante de la OTAN y comandante del Cuerpo de Marines: también es miembro de la Comisión Trilateral. Prestó servicios en las juntas directivas de la multinacional petrolera Chevron, de Boeing e Invacare Corp (que produce equipamiento médico para el Pentágono) hasta diciembre de 2008 [5].
Hasta enero de 2009 fue consultor de Cross Match Technologies, compañía de biométrica que trabaja para el Pentágono y el FBI. También se desempeñó en la junta directiva de MIC Industries, que desarrolló la Ultimate Building Machine, un dispositivo móvil de construcción utilizado exclusivamente en Irak y Afganistán para desplegar rápidamente estructuras de acero en las instalaciones militares.
Recientemente, emplearon a Jones como presidente del «Instituto de Energía para el Siglo XXI», un think.tank [Instituto de Propaganda política] dependiendo de la Cámara de Comercio de EEUU.

Actualización del investigador Robert Parry

      En cuanto a la significación de «el peligro de conservar a Robert Gates», esa temprana decisión del presidente electo Obama fue la primera indicación clara de que no divergiría dramáticamente de las políticas de seguridad nacional del presidente Bush. Esto reveló que Obama no tenía ninguna intención de cuestionar ni corregir la desinformación de Washington, dominada por los republicanos durante las décadas precedentes, desde que Gates fue una figura clave en muchos de esos escándalos, incluyendo el Irán-Contras y la politización de la inteligencia de la CIA, ambos precursores importantes de las desastrosas decisiones de Bush en esta década. Guardando a Gates en su puesto Obama dejó en claro que evitaría los debates susceptibles que pudieran poner a los Estados Unidos en una vía completamente diferente. En efecto, se inclinó por preservar el estatus quo.
Desde la publicación de este artículo, las intenciones de Obama solamente se han puesto más de manifiesto. Mientras retóricamente se distancia del estilo belicoso de Bush, mantiene mucho de su sustancia, con Gates y otras reliquias que son contrarios al retiro de EEUU de Irak y partidarios de fortalecer las fuerzas en Afganistán. Obama también se ha opuesto a encarar cualquier responsabilidad contra los antiguos jefes de Gates, así como el presidente Clinton barrió debajo de la alfombra los escándalos anteriores que involucraron a Gates y a las administraciones de Reagan-Bush (padre).
           Gates personifica el mal permanente impregnado enWashington, por lo menos respecto a sí mismo, al punto que los medios de noticias deWashington exhiben con cierta naturalidad su escaso interés en sacar a la luz cualquier evidencia sobre las fechorías pasadas o presentes de este personaje. Gates fue un favorito oficial deWashington durante los días de Reagan-Bush, y ahora permanece.
Cuando Gates fue nombrado Secretario de Defensa por G.W. Bush (hijo) en noviembre de 2006, los grandes medios malinterpretaron totalmente su significación. La visión convencional fue que el nombramiento de Gates indicaba que Bush torcería el plan del Grupo de Estudio de Irak para desactivar la guerra.

En realidad, Gates era mucho más «halcón» que Donald Rumsfeld. Pero los periodistas de renombre nunca corrigieron su error. Seguían viendo al recién designado Gates a través de los mismos vidrios color de rosa. El programa «60 minutos» de CBS hizo un perfil reciente de Gates con elogios exagerados sobre su profunda preocupación personal por las tropas, aunque su trabajo anterior en el gobierno fijó las etapas para las guerras de G.W. Bush (especialmente la corrupción de la división analítica de la CIA) y su incalificable apoyo al envío a la muerte de miles de soldados más de EEUU.
La información crítica sobre Gates continúa llegando, sobre todo de ex funcionarios de la CIA que trabajaron con él en años anteriores y le conocen como un ambicioso consumado. Por ejemplo, el ex analista de la CIA Melvin A. Goodman dedica una parte importante de su libro «Fracaso de la inteligencia: Decadencia y caída de la CIA» al papel de Gates en el fin de la tradición de la CIA de procurar información fidedigna que sustituyó por una fabricación de inteligencia al gusto de los responsables políticos de EEUU. Durante el dominio de Gates sobre la división analítica, en los años 80, desapareció esa tradición, y la inteligencia fue apenas pulida a la manera deseada por los ideólogos de la era de Reagan.

Actualización del investigador Andrew Hughes

          Desde que se publicó el artículo original, en febrero de 2009, no se ha escrito una sola línea en los grandes medios de prensa corporativo para escarbar este hurto gigante del dinero público. En realidad esto fue eclipsado por el hurto igualmente grave del dinero público que se disfrazó como «solvencia de la crisis del crédito». La suma del último timo supera casi 5 veces los 3.4 billones robados por el Departamento de Defensa.
Los dos nuevos designados, William Lynn y Robert Hale, revelaron el 7 de mayo que el presupuesto de Defensa propuesto para 2010 aumentará los gastos en un 4%, para llegar a 663.8 mil millones de dólares. Esto ocurre en una época en que la población empobrece por el desempleo creciente, mientras se encogen los programas sociales federales y de los 50 estados, y se transfiere la riqueza de los hogares estadounidenses al cártel financiero-bancario de Wall Street.
          El tema más destacado en el artículo original no era sólo la desaparición de 3.4 billones de dólares del Departamento de Defensa, sino que estos negocios son una costumbre fuera del control del gobierno que, incluso con el cambio de inquilino en la Casa Blanca, continúan robando sin interrupción a sus propios ciudadanos.
Cuando escuchábamos los discursos de la campaña de Obama el año pasado, donde acentuaba la importancia de Afganistán como nuevo frente de «guerra antiterrorista», guerra evasiva, interminable y no-ganable, era obvio que detrás de todo el concepto de sus discursos y la deificación de los grandes medios estaba a la vista la agenda de Zbigniew Brezinski y el Proyecto por un Nuevo Siglo Americano (la plataforma ideológica de G.W. Bush), pero hicieron un nuevo paquete con un personaje que representó el slogan «Cambios en que podemos creer».
          Los acontecimientos -desde que originalmente fue publicado mi artículo- sólo han acentuado la falta de compromiso con cualquier contabilidad sólida de las cajas públicas. No se ha encargado ninguna investigación sobre los billones que faltan; ni se han hecho preguntas con respecto a ese crimen a Donald Rumsfeld, William Lynn y Robert Hale; el Departamento de Defensa aumentó su gasto; se extendió la guerra en Afganistán; los poderes de EEUU en la región están desestabilizando a Paquistán; Obama es responsable del asesinato de centenares de civiles paquistaníes por los Aviones depredadores teledirigidos (Predator Drones), aviones sin piloto teleguiados por agentes de la CIA; y las promesas de terminar la guerra en Irak se han ignorado, ofuscado y reciclado dentro del doble discurso político.
Todos estos discursos demuestran el hecho de que el gobierno y la Industrial- Militar es una unión simbiótica de sus propios intereses, de la avaricia y lujuria por el poder en un nivel nunca antes visto en la historia de la humanidad. Es importante adoptar un punto de vista sobre la corrupción que se ha destacado en este artículo para considerar su verdadera naturaleza y de cómo se teje la telaraña que mantiene unido al sistema.

         Este sistema ha estado creciendo constantemente, durante las últimas décadas, y se ha asegurado contra cualquier investigación o consecuencia real, cooptando a los grandes medios con adquisiciones corporativas de las compañías de noticias por parte de contratistas del Departamento de Defensa y la colocación de empleados del Pentágono y personal de la CIA en estas mismas compañías propietarias de grandes medios noticiosos.

        Pero el logro por excelencia de este sistema es el hecho de que Donald Rumsfeld puede anunciar en una rueda de prensa pública el 10 de septiembre de 2001, sin ningún miedo al procesamiento o al contragolpe del público, que faltan los billones de dólares, que no habrá investigación y que no detendrán a nadie responsable. Hemos visto exactamente la misma arrogancia con respecto al escándalo de la tortura, al escándalo del apoyo urgente a los banqueros, al escándalo de la guerra de Irak y al avance de la red estatal policial establecida por el Departamento de Seguridad de la Patria para etiquetar como «terrorista» a cualquier persona que discrepe con la política del gobierno o que crea en la Constitución de EEUU.
           Se necesita iniciar con urgencia una investigación sobre los billones que faltan en el departamento de Defensa como precursora de posteriores investigaciones sobre la gran corrupción perpetrada por el gobierno de EEUU. Será alcanzada solamente con despertar a la realidad, refutando las mentiras de los grandes medios y comprendiendo la profundidad de la corrupción y cómo destruirá lo que queda de la Constitución, de la confianza pública y de la libertad real.


       Periodista en el pasado de la agencia Associated Press y la revista Newsweek, Robert Parry fue uno de los principales periodistas investigando el caso llamadoIrángate durante la presidencia de Reagan. Desilusionado par la frivolidad y despreocupación de los periodistas de la prensa anglo-sajona, fundó en 1995 con Robert Solomon, la revista de investigaciónConsortium News y realizó documentales acerca de las transacciones secretas que tuvieron lugar en cuanto a la liberación de los rehenes estadounidenses en Irán (operación October Surprise), los pactos políticos ligados al narcotráfico y aprobados por la administración US (Contra-Coca), la influencia cada vez más grande de la secta Moon en Washington así que la ascensión de la familia Bush y las manipulaciones electorales durante la elección presidencial de 2000. Es también autor de los libros Secrecy & Privilege : Rise of the Bush Dynasty from Watergate to Iraq (Secreto & Privilegios: el pillaje de la dinastía Bush del Watergate hasta la invasión de Irak) y de Lost History : Contras, Cocaine, the Press & ’Project Truth’" (Historia perdida: Contras de Nicaragua, Cocaína, la prensa & proyecto verdad)


lunes, 6 de septiembre de 2010

-PARA «SALVAR LA IMAGEN» DE LA USAID, OBAMA ESCOGE A UN EXPERTO EN ENGAÑO


Agencias estadounidenses

por Jean Guy Allard*


Si al designar a Mark Feierstein como nuevo administrador adjunto para América Latina y el Caribe de la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID), el presidente norteamericano Barack Obama quiso mejorar la imagen de esa desprestigiada organización, se pegó un tiro en el pie. El ex funcionario federal es un especialista de la desinformación cuyo pedigrí tiene el olor sulfuroso de la inteligencia imperial.



El carácter dudoso de la candidatura de Feierstein ha sido señalado este 5 de junio por el mandatario boliviano, Evo Morales, quien aseguró que expulsaría de su país a laUSAID si sigue dando un apoyo encubierto a organizaciones que buscan desestabilizar su a gobierno. Con mucha razón.

En 2002, el norteamericano Feierstein fungió de estratega en la campaña electoral del ex presidente boliviano Gonzalo “Goni” Sánchez de Lozada y su Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR).

“Goni” fue quien ordenó la masacre sangrienta que causó la muerte de 67 personas y heridas a unas 400 casi todas civiles, durante la denominada “Guerra del gas”, en octubre 2003.

Forzado a renunciar, el presidente asesino se refugió en Estados Unidos, donde recibió la protección de George W. Bush y su mafia, quienes habían organizado su ascensión a la Presidencia. Con la ayuda de la tropa de Feierstein.

El gobierno boliviano ha exigido hace rato ante el Gobierno USA la extradición de Sánchez de Lozada para que enfrente la justicia por genocidio. Una solicitud que, como es perfectamente usual en el caso de las criminales amistades que mantienen, ha sido ignorada tanto por Bush como su sucesor Obama.

Greenberg Quinlan Rosner “proporcionó estudios de opinión (encuestas y grupos focales), producción de medios (televisión y anuncios de radio), y asesoramiento estratégico sobre los elementos de campaña como debates, programación, la orientación y la investigación”, explica la firma en su sitio web.

Entre los “especialistas” que participaron “en el esfuerzo” se encontraba el asesor político israelí Tal Silberstein, confiesa. De acuerdo con una valoración publicada por la revista especializada Covert Action sobre la intervención de Greenberg Quinlan Rosner en Bolivia, la tarea de la firma estadounidense fue esencialmente de convencer el público que el país iba “a sumergirse en el caos si no se elegía al candidato presidencial con apoyo de Bush”.

En el momento de su designación por Obama como más alto responsable de la USAID para América Latina, Feierstein seguía como vicepresidente de la firma de marketing político y sondeo que hizo elegir al “Goñi” en el 2002.

Su currículum, sin embargo, presenta algunas otras manchas, algunas aún más difícil lavar a pesar de su peritaje en materia de detergente político.


En Nicaragua dirigió la campaña sucia de la NED


Feierstein fue señalado en los años 90 como “Gerente de Proyecto” en Nicaragua en la operación sucia realizada por la National Endowment for Democracy (NED), subsidiario de la USAID, para derrocar a los sandinistas.

Fue luego director para América Latina y el Caribe del Instituto Democrático Nacional, otro instrumento de injerencia imperial subsidiado por la USAID que actúa paralelamente al Instituto Nacional Republicano en distintas operaciones de desestabilización.

La administración de William Clinton confió suficientemente en él para designarle de Asesor Especial del Embajador USA en la Organización de los Estados Americanos (OEA), una tarea asociada al Departamento de Estado que exige referencias demasiado específicas.

De este puesto estratégico cuando se habla de la geopolítica continental pasó a la USAID donde se le otorgó la responsabilidad de la Oficina de laElecciones Globales, otro mecanismo de manipulación de la opinión.

Graduado de la Fletcher School of Law and Diplomacy, Feierstein también se ha distinguido como “periodista” al redactar análisis, a veces en el New York Times, de una indiscutible sutileza al término de los cuales los enemigos del poder hegemónico de Estados Unidos siempre aparecen predestinados a la derrota.

En Venezuela, Feierstein dirigió numerosos sondeos de opinión, siempre por cuenta de uno u otro fondo del Departamento de Estado, con fines propagandísticos evidentes. En uno de sus aparentemente brillantes análisis logró destacar que Chávez es extremadamente popular entre sus partidarios… que, sin embargo, se sienten “incómodos con él”. (sic)

La sección América Latina del sitio web de Greenberg Quinlan Rosner hace referencia a “aportes” de la firma en “campañas victoriosas”, como la del presidente Manuel Zelaya, de Honduras.

Sin embargo, al analizar el golpe de estado hondureño, Feierstein pretende lamentarlo de singular manera: “El rechazo de la comunidad internacional al golpe refleja las opiniones de la mayoría de los hondureños,” dijo. “Mel Zelaya no debería haber sido destituido del poder por la fuerza.”

Feierstein, asegura la publicidad de su firma, “ha supervisado investigaciones sobre la opinión pública en más de 30 países, en los cuales ha adquirido un gran entendimiento de los puntos de vista de pueblos en todo el mundo sobre una variedad de temas”.

De esto no hay duda. "Expulsamos al embajador de Estados Unidos, a la DEA", dijo Evo Morales al denunciar a la agencia estadounidense y su nuevo capo para América Latina y el Caribe. "Si la USAID sigue trabajando así, no me va a temblar la mano para expulsarla, porque somos dignos, soberanos y no vamos a permitir ninguna injerencia", agregó.

Feirstein ocupará el puesto que abandonó en noviembre 2007 el funcionario corrupto Adolfo Franco, forzado a presentar su renuncia de esta organización cuando el General Accountability Office (GAO) descubrió un mecanismo de fraude sistemático en las cuentas de grupos vinculados a la mafia cubanoamericana que subsidiaba.

Franco fue sustituido entonces por el ex directivo mafioso de la Fundación Nacional Cubano Americano (FNCA) José R. Cárdenas, alias “Pepe”, quien fue luego contratado en julio de 2009 por la dictadura hondureña de Roberto Micheletti para “mejorar su imagen” en Washington.

El presidente Obama, por su parte, proclamó su esperanza de que sea ratificada la designación del personaje, felicitándose que haya “escogido dedicar su talento para servir al pueblo americano en este momentito importante de nuestro país".

“Espero trabajar con él en los próximos meses y años", añadió el mandatario del “cambio”.


Fuente: http://www.voltairenet.org/article165857.html

-LA USAID Y LAS REDES TERRORISTAS DE BUSH



De Bagdad a Caracas
por Edgar González Ruiz*

Sin duda, George Bush Jr. pasará a la historia como un nuevo emperador dictatorial, que ha desarrollado una política de agresión a escala mundial, para apoderarse de los recursos naturales, hacer prevalecer los intereses empresariales y promover una ideología reaccionaria. Para apoyar esas agresiones, el gobierno estadounidense se vale de agencias como la USAID.






Son en aviones tipo C-17 como aquí arriba en la foto descargando material militar, los que utiliza la agencia USAID para el transporte de su material en sus operaciones humanitarias.
Foto US Defense


Sin duda, George Bush Jr. pasará a la historia como un nuevo Hitler, que ha desarrollado una política de agresión a escala mundial, para apoderarse de los recursos naturales, hacer prevalecer los intereses empresariales y promover una ideología reaccionaria.


El terrorismo de Bush ha incluido la invasión de Irak, la revuelta de Haití y el intento de golpe de estado en Venezuela, así como el constante acosamiento de Cuba, cuya desestabilización es uno de los principales objetivos de su gobierno donde hay una importante participación de exiliados cubanos ultraderechistas.

En hacer internacionalmente odiosa su imagen y en sustentarse en sus propios abusos de poder y en la popularidad que puede despertar entre un sector fanatizado de la sociedad de su país, Bush es digno discípulo de Caligula.

Como hicieron los nazis en su época, el gobierno de Bush fomenta la creación de artificiales grupos de apoyo que financiados con dinero estadounidense se encargan de desestabilizar a los gobiernos que se busca derrocar, y cuya agresión justifica mediante una retórica que abunda en invocaciones a Dios, al «amor» a la «compasión» y a la «defensa de la democracia».


Tanto el Instituto Republicano Internacional como el Fondo Nacional para la Democracia y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) son instrumentos para financiar a ONG derechistas que buscan en sus respectivos países implantar gobiernos afines al que rige hoy Estados Unidos.

El 15 de enero de 2004, la USAID difundió una hoja informativa sobre el Programa Cuba, cuya meta es «favorecer una transición rápida y pacífica a la democracia en Cuba» y que por sus acciones constituye un proyecto abierto de subversión contra el gobierno de ese país.

Según la USAID el Programa Cuba hasta ese momento había comprometido un total de 26 millones de dólares en donaciones a 28 ONG para establecer «solidaridad con los activistas de Cuba en derechos humanos, dar una voz a los periodistas independientes de Cuba, establecer ONG cubanas independientes, y hacer un plan para la transición a la democracia por medio de donaciones a universidades y ONG».

En junio de 2004, el gobierno de Estados Unidos anunció como parte de un conjunto de medidas contra el gobierno de Cuba, que incrementaría a 36 millones de dólares el presupuesto que el Departamento de Estado y la USAID destinado a «ayudar a los parientes de los disidentes internos presos en Cuba y para apoyar programas para la democratización de la isla».

Las actividades destinadas a facilitar el derrocamiento del gobierno cubano incluyen la distribución de 10 mil radios de onda corta en Cuba para que los habitantes tengan acceso a propaganda anticastrista, así como el financiamiento y entrenamiento a periodistas y ONG contrarias al régimen cubano, que evidentemente no son independientes de ese dinero republicano estadounidense.

Cabe destacar que idéntica estrategia de dar dinero a organizaciones derechistas, muchas de ellas de cuño empresarial, usó el gobierno de Bush para provocar la revuelta en Haití y para promover el referéndum contra Chávez.

Los fondos anticastristas de USAID fueron canalizados a la Universidad de Rutgers, a la Universidad de Miami, Universidad de Miami, la Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES), y el Consejo Empresarial Estados Unidos-Cuba.

Entre otros grupos que se han beneficiado del dinero estadounidense se cuenta la agencia CubaNet, que promueve el periodismo anticastrista y que ha recibido más de 800 mil dólares para ese propósito, así como The Freedom House, grupo de «derechos humanos» radicado en Nueva York, y que ha recibido entre otras donaciones un millón 300 mil dólares para publicar alrededor de 40 mil libros, panfletos y otros materiales sobre Cuba.





El avión cargo C-17. Estos aviones participaron masivamente en el ataque a Afganistán, país bombardeado por el ejército de los EE.UU. ocasionando miles de víctimas y refugiados. Fue este mismo tipo de avión que se encargo de transportar las mantas para dichos refugiados afganos.
Foto US Defense.



Precisamente en la Universidad de Miami, el 17 de octubre de 2002 y en presencia de la legisladora cubano estadounidense Ileana Ros-Lehtinen, aliada de Bush y de causas reaccionarias que van desde el anticastrismo hasta la política antiaborto, el subadministrador de USAID, Adolfo Franco, quien se presentó como «un exiliado cubano e hijo de exiliados cubanos», inauguró un seminario sobre el «Proyecto de Transición de Cuba de la Universidad de Miami», y pidió ante todo apoyar al Presidente George Bush, y a otros funcionarios, entre ellos el entonces subsecretario Otto Reich, otro exiliado cubano de negra trayectoria. El propio Franco es decidido simpatizante de los sectores ultraderechistas del exilio cubano en Miami.




Adolfo Franco



En la Universidad de Miami también afirmó Franco que «No existe sustituto alguno para el liderazgo norteamericano en la promoción de derechos humanos y prosperidad económica por todo el hemisferio occidental...».

Dijo además que «...Fidel Castro ni su régimen se ha suavizado ni mucho menos es amigo de los Estados Unidos” y citando el lenguaje terrorista que usó Bush en un discurso pronunciado el 20 de mayo de 2002, afirmó que "La plena normalización de relaciones con Cuba-reconocimiento diplomático, comercio abierto y un robusto programa de ayuda-sólo será posible cuando Cuba tenga un nuevo gobierno...»

En Irak la USAID lleva a cabo sus labores con una visión dictada por la sorprendente retórica terrorista de Bush y del secretario de Estado Colin Powell, quien en su artículo «De la Pesadilla a la Libertad: El Despertar de Irak libre», que difunde USAID en sus espacios de Internet, Powell señala que frente a las noticias alarmantes sobre el conflicto que se vive día con día en Irak, «también hay abundancia de buenas noticias...Esas buenas noticias surgen de una verdad irreversible y decisiva: el pueblo Iraquí es libre».

Prosigue: «...esta libertad es de tal manera nueva para los Iraquíes, y por el desajuste causado por la larga pesadilla del desgobierno de Saddam Hussein fue tal, que muchos Iraquíes permanecen indecisos y desorientados...», empero:

«La sociedad civil Iraquí (sic) prospera. En Irak, donde antes sólo había una fuente oficial de noticias, en la que los Iraquíes sensatos nunca confiaron, hoy vibra con una prensa libre. Los maestros pueden enseñar la verdad, no la propaganda de odio del Baath. Los tribunales funcionan. Los bancos están abiertos y hacen préstamos. Los negocios florecen, como se puede apreciar con sólo una ojeada a los artículos disponibles en el mercado de cualquier ciudad Iraquí. Los salarios suben, los ahorros salen de sus escondites, la gente gasta y gana dinero».

Pero «Con todo, cuando se traiciona la confianza es difícil restaurarla, aún más que recomenzar una economía. Cuando la vida de generaciones enteras ha sido una pesadilla absoluta, el proceso de recuperación es aún más difícil. Los Irakíes deben persuadirse a si mismos, de nuevo, que son gente buena y honorable, que ya no hay necesidad de sentirse avergonzados por las condiciones impuestas a ellos por Saddam Hussein y su legión de malhechores y criminales».
Con su poco afortunada retórica, escribe Powell: «No importa cuan difícil o peligrosa sea la vida para los estadounidenses y otros que tratan de dar a luz el nuevo Irak, nuestro mejor aliado es el pueblo Irakí. Si ellos están dispuestos a aspirar fuerte y aprestarse para una larga jornada, entonces nosotros también debemos perseverar, permanecer a su lado hasta que la tarea se complete».

En Irak, al igual que en otros países, el membrete de la USAID tiene, especialmente bajo el gobierno de Bush, usos mucho más peligrosos que los de diseminar las armas retóricas de Powell y de Bush.

Se ha evidenciado la falsedad de las acusaciones del gobierno de Bush de que Irak tenía armas de destrucción masiva atómicas o bacteriológicas, a las que podría recurrir en una guerra contra Estados Unidos, pero recientemente se han dado a conocer datos acerca de la «siembra» de armas químicas, por parte de Estados Unidos en territorio Iraquí, en «envíos disfrazados con etiquetas de organizaciones humanitarias tales como la Cruz Roja y la USAID». De acuerdo con fuentes iraquíes, a los oficiales de ese país se les prohibió la revisión de tales contenedores y se les ordenó además, que cualquier pregunta sobre dichos embarques fuera canalizada a las «fuerzas de la coalición».

Como en Irak, para acabar con una «dictadura» y para extender los “beneficios del libre comercio”, Estados Unidos organizó una sangrienta revuelta en ese país, valiéndose de organizaciones como el IRI, y de recursos de USAID.

Fiel a su idea de lo que significa «educar para la democracia», el IRI entrenó en República Dominicana, con el consentimiento del presidente de ese país, Hipólito Mejía a grupos contrarios a Aristide que luego cruzarían la frontera hacia su país.

El senador demócrata Christopher Dodd ha señalado que el IRI recibió de la USAID $1.2 millones para entrenar haitianos y ha dicho también que de acuerdo con cartas del Departamento de Defensa, Estados Unidos suministró 20,000 fusiles M-16 y otro equipo al Ejército dominicano durante los últimos dos años por lo cual cabe la pregunta de si esas armas terminaron en manos de opositores a Aristide.

En diciembre de 2003, Adolfo Franco se refería al tema de Haití bajo la premisa de enunciada por Powell de que el gobierno de Estados Unidos «no trabajará con el gobierno haitiano hasta que se resuelva el atascamiento político que aflige al país desde hace tiempo, y que es en su mayor parte resultado de elecciones legislativas anteriores ... creen que estuvieron afectadas por fraude».

Según Franco, el gobierno estadounidense canalizaba ayuda económica «directamente» al «pueblo de Haití» y no a través de su gobierno, estrategia que evidentemente ha sido parte de los procesos de desestabilización fomentados por el gobierno de Bush.




El sitio web de USAID



La forma en que USAID «ayudaba» directamente al pueblo haitiano está ilustrada en el siguiente testimonio de Tom Reeves, quien al relatar sus experiencias en un viaje que hizo a Haití luego del golpe contra Aristide, escribe: «En Jacmel, nos reunimos con estudiantes, mujeres y sindicalistas que habían formado grupos específicamente anti-Aristide...Pierre J.G.C. Gestion, dirigente de MHDR (Movimiento Haitiano por el Desarrollo Rural) alardeó orgullosamente de su conexión con USAID, el programa del Departamento de Estado por el Refuerzo de la Democracia y NDI. "Nos entrenaron y nos enseñaron cómo organizarnos, y organizamos los grupos que ven aquí para exigir que fuera derribado el corrupto gobierno de Aristide"» (Tom Reeves «Retorno a Haití»:www.counterpunch.org/).

En Venezuela, USAID estableció su oficina en Caracas el primero de Agosto de 2002, con el previsible fin de «proveer asistencia oportuna y flexible para fortalecer la democracia», objetivo que como es bien sabido se ha traducido, con ayuda del IRI y del NED en el movimiento para expulsar a Chávez sea mediante un golpe de Estado o por medio de un referéndum.

El 31 de marzo de 2004, Jorge Valero, embajador de Venezuela ante el Consejo Permanente de la OEA, denunció que: «El año del golpe de Estado, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) del Departamento de Estado, también desembolsó US$2 millones de dólares para apoyar líderes e instituciones venezolanas calificadas como "moderadas" pero que, en la práctica, estaban enfrentadas al Presidente Hugo Chávez».

«En los seis meses previos al golpe de Estado, otras seis Oficinas del Departamento de Estado hicieron desembolsos directos por el orden de US$695 mil 300 dólares, para financiar conferencias y seminarios que favorecían a la oposición».

Edgar González Ruiz

Maestro en Filosofía. Investigador y periodista, especializado en la derecha política en México y América Latina. Ha publicado varios libros, como: La Última Cruzada (2001); Los Abascal (2002); Cruces y Sombras(2006); El clero en armas (2007). En 2005 obtuvo el Premio José Martí; en 2006, el Premio Nacional de Periodismo, de México. Colabora en Contralínea.

Fuente: http://www.voltairenet.org/article121344.html