lunes, 8 de junio de 2009

-EL SOCIALISMO, SUS ORIGENES

El socialismo es una ideología política que designa aquellas teorías y acciones políticas que defienden en principio un sistema económico y político, basado en la propiedad o posesión democrática de los sistemas de producción, su control administrativo por parte de los mismos productores o trabajadores y del control democrático de las estructuras políticas civiles por parte de los ciudadanos, en muchas ocasiones a través de los métodos de propiedad colectiva o la propiedad estatal. Por ello el socialismo se asocia, sin ser necesariamente, a ideas que van desde la búsqueda del bien común y la igualdad social hasta el socialismo de Estado o el intervencionismo, definiciones de socialismo o de sus métodos que pueden variar drásticamente según el interlocutor.

En resumen apoderar a quienes realizan la vida social y economía de una sociedad en lugar de darle poder sólo a aquellos que las puedan comprar o concentrar el control de ella (e incluso elaborar mecanismos para evitarlo de raíz), de ahí su carácter originalmente anticapitalista. En principio es a esto a lo que en el siglo XIX, en el contexto de un proceso de proletarización masivo producido por el ascenso del capitalismo industrial, se denominó movimiento socialista y en algunos lugares movimiento de reforma del trabajo.

Es un término político, que permanece fuertemente vinculado con el establecimiento de una clase trabajadora organizada, creada ya sea mediante revolución o evolución social o mediante reformas institucionales, con el propósito de construir una sociedad sin clases estratificadas o subordinadas unas a otras. La radicalidad del socialismo no se refiere tanto a los métodos para lograrlo sino más bien a los principios que se persiguen.

EXPLICACION PREVIA AL CONTEXTO

En la práctica el significado de facto del socialismo ha ido cambiando con el transcurso del tiempo. Muchos de los denominados socialistas derivaron históricamente en la búsqueda de instaurar un Estado obrero organizado de abajo hacia arriba (en oposición al Estado de clase, organizado de arriba hacia abajo), de los sectores económicos y políticos para evitar (parcial o completamente) que una minoría de los ciudadanos poseedora de los medios de producción (burguesía) pueda ejercer la explotación a la mayoría de los ciudadanos obreros de la producción.

Otros mientras tanto continuaron rechazando la vía del control estatal considerando que el capitalismo sólo era posible gracias al poder impositivo o la coacción que garantiza privilegios legales sobre la propiedad a quienes tienen el favor del poder estatal y continuaron reivindicando el significado básico y original del socialismo como "medios de producción en poder de los productores", de todas formas durante el siglo XX ésta se convirtió en una opción socialista minoritaria y heterodoxa.

La ideología con que muchas veces se relaciona en la actualidad al sistema del socialismo es la socialdemocracia, ya que trata de reducir las diferencias económicas entre clases; para ello los países basados en estas ideologías socialistas tienen medidas para redistribuir la riqueza; las personas de clase alta (personas que poseen más riquezas/dinero que la media) se les requiere pagar impuestos más altos que a la media de las personas de ese país, con el fin de distribuir la riqueza en la sociedad y ofrecer o facilitar oportunidades que individuos de clase baja no podrían tener. Razón por la cual en la actualidad la mayoría del "socialismo" y de esta palabra se identifica con los postulados socialdemócratas, incluso por parte de corrientes clásicamente asociadas al movimiento socialista que ante la parcial asimilación de la palabra "socialismo" por la socialdemocracia dudan, evitan o rechazan denominarse de esa manera.

Como ya se indicó el significado dado al socialismo es muy amplio y puede variar según el exponente al igual que los proyectos que aplicarían, aunque normalmente se refieren al socialismo democrático-estadocéntrico o de partido (parlamentario) y su modelo suele ser el de políticas económicas intervencionistas.

Según Heinz Dieterich lo que en América latina se denominan actualmente gobiernos socialistas, son más bien intentos de aplicación contemporáneos de las políticas de la economía social de mercado de la democracia cristiana de antaño.

HISTORIA

ORIGEN

La influencia de la ilustración y el socialismo utópico

El estudio del socialismo se inicia a partir de la Revolución Francesa en 1789, que causó el derrocamiento de la clase feudal francesa y la ascensión al poder de la burguesía. En el siglo XVIII y XIX los principales países de Europa desarrollan el proceso de sustitución del feudalismo por el capitalismo como sistema económico, y los estados feudales se unen para formar las modernas Naciones-Estado.

En el contexto de la Revolución Francesa aparece François Babeuf, el primer pensador socialista.

Inglaterra fue la cuna del socialismo utópico. Existen dos causas importantes que dan al socialismo utópico inglés su carácter peculiar: la revolución industrial, con su cortejo de miserias para el naciente Proletariado, y el desarrollo de una nueva rama de la ciencia: la economía política. Recordemos entre los socialistas utópicos a Robert Owen (1771-1858), quien fue el primero en considerar al proletariado como clase independiente con intereses comunes.

En Francia tuvo un carácter más filosófico que en Inglaterra. Su primer representante fue el conde Henri de Saint-Simon. Propuso la Federación de Estados Europeos, como instrumento político para evitar las guerras y asegurar la paz mundial. Al mismo tiempo Carlos Fourier, concibió los falansterios-comunidades humanas regidas por normas de libre acuerdo y economía socializada. De la inspiración de los principios fourieristas se constituyeron algunos falansterios.

Los debates entre los socialistas clásicos


Poco después aparece la teoría marxista que desde una teoría crítica del capitalismo, desarrolla una propuesta política: el socialismo científico. Karl Marx postula en su obra "El Capital" la diferenciación entre «valor de uso» y «valor de cambio» de una mercancía y la definición de plusvalía, siendo éstas sus mayores contribuciones a la economía política; no obstante, los economistas modernos no utilizan estos conceptos del mismo modo que lo hacen los seguidores de la escuela marxista del pensamiento económico. El marxismo como teoría da lugar al comunismo que es una rama muy específica del socialismo y por lo tanto no representa al socialismo en su totalidad. Entre los marxistas hubo una temprana división entre socialdemócratas y comunistas.



Mijaíl Bakunin, ideólogo político, defensor

de la libertad individual y colectiva

La teoría marxista se construye en debate con el anarquismo. El anarquismo se podría inscribir dentro de los debates tempranos del socialismo (anarcosocialismo), que como ideal busca que las personas decidan sobre sus vidas directamente. Propugna la abolición del Estado y de toda autoridad. Es la corriente con un trasfondo de respeto y valoración al sujeto o individuo, y que considera a la libertad como el camino y el objetivo del socialismo y que propone la horizontalidad en las asociaciones humanas voluntarias, la autonomía local junto con la autoorganización de los movimientos sociales frente a las instituciones del Estado y a las multinacionales y monopolios propios del capitalismo. La meta del socialismo libertario es construir una sociedad basad

a en las libertades civiles, la equidad social, la iniciativa individual, la cooperación voluntaria, eliminando las clases sociales estratificadas, promoviendo estructuras políticas y económicas autogestionarias, descentralizadas o distribuidas.

SOCIALISMO DEL SIGLO XX

El socialismo alcanza su apogeo político durante el siglo XX en el bloque socialista de Europa, la URSS, naciones socialistas de Asia y del Caribe.


Cartel propagandístico soviético, ilustra a Lenin "limpiando"

el mundo de los reyes, ricos e imperialistas simbólicamente,

glorificando así el socialismo.

Durante la segunda mitad del siglo XX fue de gran importancia para el llamado bloque socialista, que la Unión Soviética liberara a los países ocupados del Tercer Reich en el frente oriental durante la Segunda Guerra Mundial, pues estos mismos posteriormente adoptaron sistemas de gobierno socialistas que hicieron que el campo socialista alcanzara un amplio dominio.

Indicadores del auge socialista durante el siglo XX son por ejemplo, los grandes a

vances en la tecnología, como por ejemplo en los programas espaciales, así como la gran tecnología militar, principalmente en la Unión Soviética.

Tras la Segunda Guerra Mundial, la tensión militar-ideológica entre el bloque socialista, encabezado por la URSS, y el capitalista, encabezado por Estados Unidos, desembocó en un enfrentamiento político que se conocería como Guerra Fría. Se conoció de ella extraoficialmente y fue la competencia por la superioridad en todos los aspectos y lograr así el dominio completo (pero no directo) de la mayor cantidad de países. Culminó con la desintegración de la URSS por fuertes presiones internas y externas y seguida de una repentina crisis en las demás naciones socialistas, principalmente las europeas.


SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

A pesar de que al inicio la desintegración y lucha individual por el progreso hizo el hundimiento del socialismo ortodoxo en muchos países, principalmente la URSS y Europa Oriental, se mantiene en países como China, Cuba, Corea del Norte, Libia y Vietnam. Ha adoptado algo de flexibilidad y en algunos casos un considerable desarrollo. Tal ejemplo es China, cuarta nación más poderosa económicamente del mundo y cuya mano de obra se ha generalizado por el mercado mundial. Otros países, por otra parte, aunque no alcanzan al auge de una vez han subido y restaurado en parte su economía, como Vietnam y Cuba.

La geopolítica neoliberal, que se supone sería causada por la globalización corporativista, han provocado según estos movimientos, tales daños sociales y económicos a muchos países tanto desarrollados como del Tercer Mundo (también se atribuyen a la corrupción y autoritarismo de partidos políticos y go

biernos), que habrían provocado no solo un despertar de un nuevo tipo de socialismo democrático, sino la caída y desprestigio del sistema democrático liberal en muchos países.



Una ideología, un grupo de ideologías


Friedrich Engels, filósofo socia

lista alemán.

Existen algunas grandes diferencias entre los grupos socialistas, aunque casi todos están de acuerdo de que están unidos por una historia en común que tiene sus raíces en el siglo XIX y

el siglo XX, entre las luchas de los trabajadores industriales y agricultores, operando de acuerdo a los principios de solidaridad y vocación a una sociedad igualitaria, con una economía que pueda, desde sus puntos de vista, servir a la amplia población en vez de a unos cuantos.

De acuerdo con los autores marxistas (más notablemente Friedrich Engels), los modelos y las ideas socialistas serían rastreables en los principios de la historia social, siendo una característica de la naturaleza humana y sus modelos sociales.

En el marxismo-leninismo el socialismo es considerado como la fase previa al comunismo, por ello los procesos revolucionarios vividos por la URSS, Cuba y China se relacionan con esta doctrina, ya que, en el caso de la URSS nunca se logró alcanzar el comunismo, y en el caso de Cuba todavía buscaría alcanzar ese objetivo.


domingo, 7 de junio de 2009

-LA LLAMADA "LIBERTAD" DE EXPRESION


-->
Hasta hace unas décadas la libertad de expresión se valoraba en base a "lo que no se puede decir" aquello que estaba prohibido.





Más tarde se descubrió un principio vital para el control político: no importa tanto prohibir mucho como prohibir lo que realmente molesta y es peligroso.

Pero en la sociedad democrática moderna estos temas se han superado, ha adquirido aun más importancia otro tema: ‘como se puede expresar’ el propio contenido de la libertad de expresión.
Así pues cuando se plantea una valoración de la libertad de expresión en la democracia hay que preguntarse tanto ‘que está prohibido’ como la importancia de lo que se prohibe respecto a las bases de la sociedad, pero sobre todo los medios de difusión que tienen las opiniones no prohibidas pero contrarias al Sistema.

Para entender una política de libertad de expresión lo importante es comprender qué es lo que se quiere defender realmente en un Sistema, porque en eso es donde se centrará la represión. Por ello aquellos sistemas que se basan en la defensa de Valores tienen tendencia a reprimir las opiniones contrarias a esos Valores, pues su base y su sentido de la vida, su Honor dependen de esos valores y no de otros temas.
Para un régimen nacionalsocialista legalizar la zoofilia sería un crimen que atentaría contra la propia esencia del Sistema, no porque lo hiciera peligrar política o militarmente sino porque destruiría la esencia ética, tras ello no tendría sentido nada del sistema. En cambio para una democracia legalizar la zoofilia es una nimiedad sin importancia (y así lo está).

En este sentido la democracia liberal no se basa en Valores, ni siquiera en la Igualdad, por mucho que se tenga como ‘bandera’ pública. Y, por tanto, en la más evolucionada democracia liberal, la norteamericana, no se limita la libertad de expresión, porque su base no es defender unos principios o unos valores, ninguno de ellos.


Mientras que las democracias ‘progresistas’ europeas, mucho más modernas y menos asentadas, que tienen, además, que digerir a un buen trozo de marxismo a medio masticar en su estómago, siguen la línea normal de prohibir, más o menos, las opiniones que se enfrentan al ‘dios’ Igualdad, aunque realmente no sea esa represión algo vital para su existencia.

De forma que no hemos de creer ingenuamente que las democracias europeas reprimen el racismo o el revisionismo por cumplir con sus principios igualitarios, sino que lo hacen en parte por auténtica necesidad y en parte ‘por placer’, por dar el gusto a las minorías sionistas y progresistas más radicales.

Por necesidad en tanto que no tienen aun el control tan completo sobre los mecanismos reales de poder de la democracia, dado que en algunos de sus países el montaje democrático es aun joven y no está suficientemente evolucionado. La inmigración masiva puede provocar reacciones peligrosas, y el sistema no posee aun una larga implantación para haber tenido tiempo de idiotizar del todo a la masa, por eso usa la represión en los temas más peligrosos para el Sistema.
Porque, digámoslo de una vez, la democracia es solo una careta del poder del dinero. Por tanto, no depende de Valores sino de lograr que el Dinero controle el Poder. Por ello la democracia se basa en 3 pilares en este tema de la libertad de expresión:
  • Dar libertad a muchas cosas que no sean peligrosas para el Sistema, y poner ello de bandera.
  • Centrar su poder en los medios de difundir ideas a las masas y la enseñanza. Ninguna libertad en este aspecto.
  • Prohibir solo lo que realmente atenté peligrosamente contra el poder económico. Y antes de prohibirlo desprestigiarlo mediante los medios de difusión.
De estos 3 pilares tengamos en cuenta que el UNICO importante, el que realmente enseña el centro del problema es el dominio de los medios de masas convirtiendo ‘libertad de expresión’ en ‘libertad de mercado’.

Observen, durante la invasión de Jerjes a Grecia, Temístocles convenció a la asamblea de Atenas de no repartir los beneficios de las minas de plata de Laureo entre todos, sino comprar con ese fondo 200 naves que fueron la base del poder naval griego contra Jerjes.

Temístocles habló antes la Asamblea griega de unos 8.000 ciudadanos que eran los que decidían y estaban acostumbrados a estos temas, entendían y conocían los problemas.

Hoy en día hay que hablar de mas de 40000 millones de ciudadanos de a pie,  que no conocen nada del control político ni de los mecanismos de Estado, además, no se les puede hablar directamente, se precisa un enorme ‘instrumento’ de difusión. Quien domine ese entorno de difusión puede tener ‘libertad de expresión’, los demás simplemente no existen a nivel político, aunque tengan derecho a ‘hablar’
Por lo mismo sobre la ‘escuela’ no se acepta libertad de expresión. Todas las escuelas, todas, en la mayoria de  Europa, deben seguir un programa fijo y no pueden enseñar ideas contrarias a ese programa. No hay libertad de enseñanza.



Alvaro de Albornoz, uno de los  importantes líderes demócratas de la República dijo en el Parlamento el día 9 de octubre del 31 (mucho antes de cualquier golpismo ‘fascista’): "La libertad de enseñanza no es ni ha sido nunca un principio liberal. La bandera de la libertad de enseñanza es una bandera clerical".....

El FN (Frente Nacional) francés puede pegar carteles pero pese a tener un 15% de los votos no puede tener un 15% de la prensa ni menos un 15% de las escuelas.

Exactamente, ni la enseñanza ni la prensa pueden ser libres, lo demás no importa. Para ello la enseñanza se sujeta a un programa obligado que elimina cualquier texto no ‘correcto’ y la prensa se la convierte en Mercado, dominado, por tanto, por el dinero.

No nos engañemos;  ‘libertad de expresión’ es una máscara tan falsa como ‘democracia’, solo oculta el poder económico sobre los Valores. Eliminemos el poder del dinero y todo será posible, pero mientras el dinero domine la escuela y la prensa no soñemos con ‘libertad de expresión’, es una farsa.

sábado, 6 de junio de 2009

-EL MUNDO DE ORWEL ¡¡YA ESTA AQUI!!

ARTICULO EXTRAIDO DE LA REVISTA ENIGMAS AÑO XII Nº 131, ASI MISMO QUIEN ANALIZA EL ARTICULO (BRUNO CARDEÑOSA) TIENE VARIOS TITULOS A SU NOMBRE DE INTERES ACTUAL Y DE OBLIGADA LECTURA.


Usted decide. O pasa de pagina y busca el siguiente reportaje o se detiene en estas líneas. Pero si lo hace, aténgase a las consecuencias, porque descubrirá como el mundo imaginado por George Orwell en su obra 1984 ya esta aquí. Un mundo en donde la verdadera libertad no existe, en el cual la mentira se ha adueñado de la realidad y en el que sus integrantes han asimilado que solo son peones en manos de “los de arriba”


Solo hay una forma de librarse de ese “Gran Hermano” que nos controla y vigila. Y esa formula se resume en una afirmación: ser consientes. Precisamente, eso es lo que hace el protagonista de 1984 cuando empieza a descubrir que su mundo se erige sobre mentiras. Pongamos por caso una fecha: 10 de agosto de 2006. A primera hora de la mañana, la policía británica anunciaba que acababa de abortar uno de los planes terroristas más macabros de todos los tiempos. Al parecer, un grupo de islamistas suicidas iban a subir como pasajeros a entre 10 y 12 aviones, camuflando en botes de refresco las sustancias necesarias para la fabricación de explosivos líquidos. Ya en el avión prepararían las mezclas y las harían detonar en pleno vuelo. Si el plan hubiera llegado a su fin, hubieran muerto 3000 personas…


El “Gran Hermano” te vigila… y engaña

“La policía británica ha abortado un segundo 11-S”. Asi se presento al mundo. El ataque iba a ser inminente. Ocurriría ese mismo día. O el siguiente. Y pese a que se detuvieron a 23 integrantes de la red vinculada a Al-Qaeda que iba a cometer la masacre, las autoridades cerraron los aeropuertos durante horas. Posteriormente, las medidas de seguridad se incrementarían de forma notable: nadie podía llevar equipaje de mano, salvo utensilios de primera necesidad en bolsas transparentes. Además, quedaba prohibido subir al avión con cualquier tipo de líquido. Incluso los biberones de los bebes deberían se revisados por los agentes.

Tras ese 10 de Agosto, decenas de vuelos fueron suspendidos a causas de presuntas amenazas terroristas. En algunos casos, las situaciones resultaron patéticas. Por ejemplo, un vuelo que partía de Málaga hacia Londres se demoro varias horas debido a las actitudes sospechosas de dos pasajeros. Al parecer, no vestían como turistas normales. Miraban mucho el reloj y parecían inquietos. Ante la situación, el comandante del vuelo decidió ejercer sus plenos poderes y “expulso” a los dos sospechosos, que tuvieron que ser sometidos a una investigación. El pecado: que su comportamiento no era adecuado, situación en la cual no es aventurado afirmar que tuvo algo que ver el hecho de que fueran paquistaníes, o sea, musulmanes.

En esos mismos dias, varios vuelos más sufrieron situaciones similares. Por ejemplo, un avión que volaba desde el reino Unido a Estados Unidos tuvo que ser interceptado por cazas debido al extraño comportamiento de una pasajera. Finalmente, todo fue cosa de un ataque de ansiedad en una mujer de origen…afgano, o sea musulmán.


En el mundo que predijo Orwell en su novela 1984, el poder ejerce un control severo sobre todos los ciudadanos hasta el punto de que el pensamiento -siempre que se salga de una normalidad establecida como tal- puede ser un delito a combatir. En su obra, incluso existe un cuerpo policial que se encarga de velar porque nadie haga o piense “cosas distintas”. Pues bien, a raíz del atentado abortado el 10 de Agosto en Londres, las autoridades de Gran Bretaña y Estado Unidos han decidido activar la “policía del comportamiento” de forma experimental en seis aeropuertos. Dicho cuerpo actúa según los criterios del métodospot” – Screening Passangers by Obserbation Technique o “revisión de pasajeros con técnicas de observacion” –. Aparentar nervios, apretar los labios, sudar o mostrar signos depresivos son los indicativos que encienden las alarmas de la policía del pensamiento. Quien actúa asi, puede ser terrorista; a el se acercara un agente secreto que le formulara una serie de preguntas casuales. Si las respuestas no son satisfactorias, el sospechoso puede pasar a galeras. En el aeropuerto de Dulles en Washintong, más de 1000 personas han sido “retenidas” gracias a este método, pero de ellas, solo cincuenta habían cometido algún tipo de irregularidad, aunque en ningún caso relacionado con terrorismo.

Con el paso de las semanas, la verdad se hizo hueco. Los presuntos terroristas no habían comprado billetes de avión, ni para esos dias ni para ningún día. Es mas, la mayoría no tenia ni pasaporte. Además, los estudios científicos demostraban que el presunto plan era imposible de cometer. Pero la verdad es que los grandes medios solo destacaron este hecho –y ni siquiera lo hicieron todos- en letra pequeña. De hecho, solo contra 8 de los 23 detenidos se presentaron cargos por “posesión” de objetos que podían ser utilizados por personas que quisieran cometer atentados” y por “conspiración para la preparación de un atentado”, acusaciones que solo pueden sostenerse gracias a las nuevas legislaciones creadas a partir del 11-S. “El gobierno y los medios de difusión condenaron por adelantado a los acusados. Se sembró el pánico, el miedo y la histeria, que ya están presentes en aeropuertos, estaciones de tren…”, escribe Jaime Petras, profesor de la Universidad de Nuevas York, que explica asi cuales son las verdaderas motivaciones de estas falsas alarmas.


“Guerra es paz”


En 1984, Orwell presento un gobierno que se fundamentaba en tres principios: “Guerra es Paz, “libertad es esclavitud” e “ignorancia es fuerza”. Ciertamente, esas tres aseveraciones son las que se utilizan para dominar el mundo a día de hoy: “El falseamiento de la realidad es la base: creer mentiras impuestas que nos harán fuertes”, asegura Luís G. Prado. Y para apoyar esas mentiras y convertirlas en la verdad incuestionable hay que conseguir que seamos ignorantes: “Cuando mas lo seamos, menos posibilidades de descubrir incoherencias”, añade el estudioso en su exposición sobre Orwell en la Feria del libro de Cádiz en 2003. Y asi, una vez que las mentiras se hacen fuertes gracias al control de los grandes medios de información, se da formas a la existencia de enemigos que ponen en riesgo la integridad y la seguridad, lo que permitirá vivir en un estado de aparente paz que, en realidad, es un conflicto permanente contra esas fuerzas del mal cuya potencialidad y capacidad han sido exageradas gracias a las mentiras impuestas en una sociedad ignorante en la cual, quien deja de serlo, pasa a ser distinto, diferente, raro…

Y es que el disidente puede poner en riesgo el Sistema. Es ahí cuando entra la policía del pensamiento preconizada por Orwell. Y existe. De hecho, el pasado mes de agosto, el sargento del ejército norteamericano Donald Buswell era procesado por un tribunal militar tras escribir un mensaje de correo electrónico –interceptado gracias a las técnicas de espionaje de la vida privada- donde cuestionaba la versión oficial de los atentados del 11-S. Ni siquiera le sirvió de excusa el hecho de que hubiera sido condecorado como héroe de la guerra en Irak.


Un buen ejemplo de cómo se apaga la voz del disidente se vivió con los “fastos” del quinto aniversario del 11-S. Como era de esperar, todos los medios de comunicación aprovecharon la coyuntura para llenar minutos de radio y televisión, o para ponerle tinta a las páginas. Curiosamente, ningún medio de comunicación de los llamados de masas se ha hecho eco de las denuncias del presidente de la principal asociación de victimas, Hill Doyle, padre de un directivo de Merryl Lynch que murió el 11-S. Asegura Doyle que la versión oficial no se ajusta a la realidad y que los rascacielos cayeron a consecuencia de explosivos situados en los edificios. Del mismo modo, Walter Rodríguez, presidente de la “Asociación de Victimas Hispanas del 11-S”,

Señala lo mismo e incluso más: el mismo fue testigo de cómo estallaban artefactos antes de la caída de las torres. Pero las autoridades y los grandes medios solo quieren a Doyle y Rodríguez para salir en las fotos y expresar su dolor; pero para que cuenten la verdad no sirven.



Entre los libros de George Orwell destaca 1984, una obra en la que critica abiertamente lo que los totalitarismos pueden generar en un futuro. Y es que Orwell, que fue una de las voces de la conciencia de toda una generación, denunció los sistemas autoritarios de Este, pero advirtió que los mecanismos de control social se darían tambien en el mundo anglosajón.

En el mundo dibujado por Orwell, los disidentes han cometido un “crimental” -de crimen y pensamiento- y tendrían que ser expulsados del Partido Interior, la fuerza política que gobierna Oceanía, uno de los tres grandes países que aparecen en 1984 y que están enfrentados en una guerra permanente con Eurasia y Asia Occidental. Pero hoy, los autores de “crimental” no solo son ciudadanos honorables; tambien los hay periodistas e investigadores a los que hay que condenar si disienten de las normas establecidas. Un buen ejemplo de esta situación se vivió el 17 de agosto de 2006 en la cadena CBS, una de las más importantes emisoras de radio de Canadá.


Todo sucedió tras la preparación de un especial del programa Current sobre el 11-S. Al espacio asistieron algunos destacados científicos que integran el movimiento por la verdad de 11-S. Pero cuando el programa se emitió, la opinión de los disidentes quedo reducida a la mínima expresión y se omitieron todos los datos científicos aportados por ellos. En cambio, se magnifico la presencia de Mark Fenster, de la Universidad de Florida, que explico que la conspiración la defienden personajes falsarios. La tesis de Fenster, quien se caracteriza por sostener la existencia de un enemigo que quiere destruir Occidente, cobro peso, pues lógicamente se habían suprimido los argumentos de los “conspiranoicos”, un termino que mundialmente se ha utilizado parra definir el “crimental” de quienes no comulgan con la verdad oficial.


“La ignorancia es la fuerza”

Una de las ideas que plasmo Orwell en su novela la resume el mismo de esta forma:

“Las palabras pueden corromper el pensamiento y el pensamiento las palabras”.


Tras esta afirmación se esconde uno de los planteamientos más serios del genial autor. Y es que 1984 presenta un momento vital de Winston Smith, un miembro del partido gobernante que comienza a dudar. Y es que en el momento histórico en el cual se desarrolla la novela, Oceanía, su nación, esta en guerra con Eurasia y aliada con Estacia: “El enemigo representa el mal absoluto y de ello se derivaba que cualquier acuerdo con el, pasado o futuro, era absolutamente imposible”, escribe Orwell a la hora de radiografiar aquel hipotético tiempo. Sin embargo, Smith averigua que tan solo cuatro años antes, Oceanía y Eurasia eran firmes aliados. Pero aquello ya no formaba parte de la historia: “Su memoria no estaba suficientemente controlada”, explica Orwell en Smith.


Los grandes medios de comunicación solo dan un visión de la realidad que es coincidente con el pensamiento general, pero que anula todo tipo de critica. Esta situación fue profetizada por Orwell en 1984


Lo que viene a explicar el novelista es que el riesgo de las sociedades del futuro –y ese futuro, ¿ya esta aquí?- es que se utilicen diversos mecanismos para que los ciudadanos olviden o ignoren aquellos episodios recientes o pasados que no conviene conocer. Evidentemente, no se queman libros ni se borran los pensamientos de los súbditos. Hay otros métodos: “la única manera de mantener esas creencias es compartiéndolas en el grupo, con lo que el grupo se convierte en fuente de creencia y de la presión, no solo a seguir creyendo sino a hacerlo de forma correcta u ortodoxa” explica en alusión al pensamiento único Jose Maria Tortosa, de la Universidad de Alicante. Precisamente, en su libro La guerra de Irak: un enfoque orwelliano, el catedrático pone como ejemplo la creencia extendida en la sociedad norteamericana de que tras el 11-S tambien estaba Saddam Hussein. Dicha idea llego a ser defendida hasta por el 90% de la población, lo que fue utilizado como autorización para la invasión de Irak. Luego se supo que no era verdad, pero cuando el trabajo ya estaba hecho: “En tiempos, el gobierno de EEUU recibía y visitaba a Saddam y sus ministros, y miraban a otro lado cuando se trataba de la represión de los kurdos o chiítas con armas de destrucción masiva, violaciones y demás comportamientos. Pero después, ambos fueron presentados como enemigos”, escribe Tortosa, que tambien pone como ejemplo el apoyo que los talibanes o Bin Laden recibieron por parte de occidente durante muchos años antes de ser declarados como enemigos. Y quienes a comienzos del siglo XXI recordaron esa realidad fueron considerados como disidentes y conspirativos, o sea (Crimentales)


Que razón tenia Orwell: “Decir la verdad en tiempos de manipulación es un acto revolucionario”.